miércoles

Día se-ven los chingazos venir

La tensión por un futuro incierto ha disminuido, amanece y comienza la terapia interna… igual ibas a renunciar, no pasa nada, seguro encuentras algo mejor, tal vez te saques la lotería con ese cachito que guardas en algún lugar entre la oficina, el cajón de los calcetines y la cartera… todo mientras espero la luz verde.
Funciona, llego a la oficina con el ánimo a toda madre, tanto que no me importa que sean las 8:30 am y los demás aún no lleguen.
9:40 am y aparece la primera, comienza la danza de las excusas pero, no las necesito, sé que perder la estabilidad que un empleo da, te pega. Y no puedo exigir lealtad ni respeto por una empresa que se vende por el hastío que provoca la rutina, aunque algunos lo entendemos.
Total, ya que, sólo nos queda disfrutar las mega vacaciones que el jefazo autorizó; y esperar que mi vida no se vuelva como la de “Dick”, sí, el de la peli esa de “Las locuras de Dick y Jane”. Aunque ya si de plano las circunstancias me obligan a cambiar de profesión y con toda la pena del mundo… seré diputado!

P.D. Vote x pato. Dejaré fumar en los antros.

*coma tostos y frutas...

jueves

Había una vez...

María y yo nos conocimos hace poco más de 5 años, no era un contacto de la lista, sino una extraña que escribía porque una foto había llamado su atención; respondí por cortesía y curiosidad, por conocer a quien mandaba mensajes tan inusuales en un mundo virtual tan lleno de trivialidades que ella siempre evitó.
El tiempo pasaba y aquel extraño acercamiento se transformaba en un lindo sentimiento libre de etiquetas. Se quedaba cuando todos se iban, escuchaba en silencio y era ella, cuando hablaba conmigo.
Conocí un país a través de sus ojos, de sus historias, me enamoré de un acento al escucharla. Ahora es momento de sentir un abrazo y ver una sonrisa…
* te quiero

miércoles

Título en trámite

Recuerdo mi primer empleo de hace 22 años (el alzheimer aún no se apodera de mi por completo y me permite estos destellos de lucidez) mi madre me obligó a llegar a aquel lugar y decir: supe que necesita un ayudante, yo soy ese que busca...
La historia se repite, vuelvo al punto que me vio partir, la diferencia es que ahora cargo un saco repleto de experiencia que promete; y pues ya si no.

Que sepa mi amá que sus consejos, pellizcos, coscorrones y zapes valieron la pena. Y que sepa el jefazo que aunque muchas veces me harté de la rutina de asentir sin cuestionar, lo extrañaré, el tipo es único, y el chema también (afortunadamente) con otro wey de esos y el mundo jamás habría conocido la evolución.
Ahora, a buscar un sitio que me sorprenda tanto como Maza, los inseparables ya están listos...


*A falta de visa, voy de ilegal aunque se enfaden los gringos.
*Prenda un marlboro con otro, total, igual se va a morir.

martes

Casado con la mafia

Salud! Por los amigos mafiosos en auto sardina que están en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, por el resto de nuestras mugrosas vidas, hasta que una mujer nos separe. Esto último puede cambiar si a la chica en cuestión le gusta la parranda, llevar serenata de madrugada, pistear lo que sea que diga cerveza, comer tacos a las 3 a.m. y tener como dios a Tolkien.
Por cierto, quien fue el escritor designado? Digo, escribieron bonito compadre, hasta creo que me estoy poniendo nostálgico.


P.D. Si una vez me necesitan, no duden en llamar... en horas decentes cabrones!

viernes

Contigo en cada latido del corazón

Aparece en lo alto el sol en esta nueva mañana
apartando las sombras, canta el ruiseñor
y si estas palabras pudieran hacerte feliz
haría cualquier cosa.
Y si te sientes sola, yo seré el hombro en el que puedas apoyarte
Con un toque cariñoso, lo sabes muy bien.
Alguien dijo una vez
Que el alma es lo que importa
Cariño quién puede realmente decir
Cuando dos corazones se pertenecen el uno al otro.
Quizás los muros se caigan
Y el sol podría negarse a brillar
Pero cuando digo que te quiero
Cariño debes saber que es para siempre
La luna brilla sobre esta bonita noche
Un beso cálido bajo el aire frío de la noche
Por este amor bueno y verdadero
Iría a cualquier sitio
Sólo mientras tú estuvieses ahí

lunes

4 días

Otra mañana que llega con prisa despertando.

Los destellos de luz se escabullen por cada hendidura que encuentran,

rompiendo la penumbra y su paz, donde los ojos no ven,

donde el alma va quedando inconsciente.

Y lo efímero se convierte en mi grandiosa realidad.


jueves

De trivialidades y otras cosas

La simplicidad en tus palabras vulneraron mi reticencia a hablar de tal manera que, decir no pasa nada ya no era una opción.
Me dejaste pensando en la difícil situación en que pongo a la gente que me quiere e intenta acercarse; y es que entiendo lo frustrante que resulta saber que un amigo tiene problemas y simplemente no se deja ayudar porque se protege con el “estoy bien” que tanto oculta. Pero aunque lo sepa, lo sigo haciendo; es creer ciegamente en eso de que... somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos… tanto que aunque me ahogue por compartirlo y liberarme de el encierro de mis pensamientos, siempre será difícil empezar.
Por eso, esta va por ti viejo, por llegar de la manera menos elaborada al centro de un gran problema.

lunes

Intentos fallidos...


Sobrevivir a una discusión, de esas donde te preguntas a cada momento ¡¿Qué hice?! Debe ser un indicativo que segundas oportunidades se inventaron por una buena razón y que si funciona debe ser porque el motivo del enojo era una pendejada.
Y pues bueno, después de una comprensiva charla con Batman, otra no tanto contigo, una fallida introspección (no lograba hilvanar dos pensamientos sin entristecerme), muchas horas de televisión, intentos de carta que nunca finalicé y una llamada que si, la oportunidad se dio; sólo que, con el correr de los días, te das cuenta que lo único rescatable es el intento, el no quedarse con el “y si hubiera”. Porque la realidad es que la desconfianza de ambos pudo más que el sentimiento, escuchamos más a la razón, a pesar de tantas ideas por demostrarnos lo contrario.

miércoles

Palabras silenciosas


Te quiero eternamente sin la prisa de saber que vivimos de momentos.
Con la mirada que se posa en tus labios y te disfraza un beso
mientras el resto del mundo observa.
Por ese roce de tu mano con la mía que pide ser tomada.
En los vacíos que sucumben cuando apareces.
Por cada palabra silenciosa con que me llenas el alma…