El tiempo pasaba y aquel extraño acercamiento se transformaba en un lindo sentimiento libre de etiquetas. Se quedaba cuando todos se iban, escuchaba en silencio y era ella, cuando hablaba conmigo.
Conocí un país a través de sus ojos, de sus historias, me enamoré de un acento al escucharla. Ahora es momento de sentir un abrazo y ver una sonrisa…
* te quiero
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